Nosotros

Somos una institución de educación superior que forma profesionales y posgraduados con altonivel académico, potenciando las facultades humanas en las dimensiones intelectual, éticoespiritual y socio-cultural; mediante el desarrollo e implementación de planes de estudio y programas acordes a los perfiles profesionales de nuestra propuesta educativa, con un trato personalizado orientado a la autoformación que tiende a la excelencia como actitud de búsqueda constante del perfeccionamiento.

Ser un formador líder de seres humanos efectivos, responsables e íntegros que cumplan con las expectativas del mundo actual logrando así que la demanda de nuestros egresados sea el motor de crecimiento de nuestra Institución.

Conseguir la formación humana, espiritual, cultural, social y física, que permita el desarrollo armónico y completo de la personalidad de cada educando, dentro de un ambiente de respeto a la libertad.

En síntesis: “Educación en la Responsabilidad” El conocimiento del hombre mediante la Antropología nos indica que es biológica y espiritualmente inacabado: Cabría decir que él no deviene nunca adulto, porque su existencia es un proceso sin fin de terminación y aprendizaje.

Su carácter, siempre por perfeccionarse, es lo que lo distinguiría esencialmente de los otros seres vivientes, toda vez que debe recibir de su entorno las técnicas vitales que educan lo que la naturaleza y el instinto le proporcionan. Ésta sería la razón de estar obligado a aprender constantemente para sobrevivir y devenir.

El hombre viene al mundo con un lote de potencialidades que pueden tomar forma en función de las circunstancias favorables o desfavorables en las que el individuo está llamado a evolucionar. Es pues en esencia: educable. En realidad no cesa de “entrar en la vida” de nacer a lo humano. Y si estos criterios son aplicables a su desarrollo biológico e intelectual mucho más importante es ayudarle a moldear su mundo espiritual.

Éste es quizá uno de los argumentos que explican mi inclinación hacia el magisterio y que debe formar parte de la filosofía educativa de la Universidad. Contribuir en la medida de nuestras posibilidades a la formación del hombre, ayudarlo a desplegarse en todas sus dimensiones: en cuanto agente del desarrollo, agente del cambio, y autor de su propia realización; lo cual equivale a tender, por los caminos de lo real, hacia el ideal de formar al hombre completo.

Citaré al Cardenal Karol Wojtila, quien a ese respecto escribió: “La realización de todo lo que un determinado ser tiene en sí dentro de sus posibilidades, constituye por naturaleza su fin: corresponde de hecho a la naturaleza y por lo mismo contribuye a despertar las aspiraciones y las actividades de ese determinado ser. El ser actúa y se vuelve más consistente en su propia identidad. A fin de llegar a ser cada vez más él mismo, un determinado ser operante se dirige a los otros seres. De este modo, es decir, a través de las tendencias y de las acciones se cumple en cada ser el proceso de perfeccionamiento. Algunos bienes por ejemplo, perfeccionan su organismo, procurándole nuevas energías; otros perfeccionan su intelecto enriqueciendo su ciencia. Entre todos los bienes sólo el bien moral perfecciona a la Humanidad. De este modo la perfección moral es el acto principal y central de la naturaleza humana”.(Tomado de Educazione all’ amore).

El hombre, no sólo deberá aprender la elaboración de las herramientas del conocimiento, de la investigación y de la expresión; capacidad de escuchar en el intercambio y el diálogo; manejo de técnicas y métodos; arte de leer, aptitud para interrogar al mundo y formular preguntas en una disposición de espíritu en la que se unen las aportaciones del pensamiento científico y del espíritu poético, que tienen su fuente común en la posibilidad de maravillarse, así como la capacidad de la introspección para descubrir el yo interior con la infinita capacidad que allí se encuentra.

La educación deberá en lo futuro respetar la pluralidad de la naturaleza humana, pues es la condición necesaria para que un individuo tenga la oportunidad de desarrollarse de una manera satisfactoria, para él y para los demás. Debemos tender hacia un desarrollo equilibrado de todos los componentes de la personalidad.

Por estas razones, no sólo debemos contentarnos en formar la dimensión intelectual. El desarrollo de las cualidades afectivas, sobre todo en la relación con otro, es un objeto de educación específica. Una de las responsabilidades de la acción educativa, ayudada por el bien moral y por las conquistas de las ciencias humanas, es eliminar los bloques nacidos de la ignorancia y de los traumatismos de una primera formación insuficiente o mal dirigida.

La dimensión artística es otra expresión esencial de la personalidad. Pero el interés por lo bello, la posibilidad de descifrarlo e integrarlo como elemento de la personalidad, así como los demás componentes de la experiencia artística, deberían ser indisociables de la práctica de una o varias.

El modelo educativo es el puente que une y sinteriza los elementos filosóficos en la Misión, Ideario y Filosofía Institucionales con la actividad educativa.

La actividad educativa se basa en:

  • Educar en la libertad con responsabilidad.
  • Espíritu crítico, autoconciencia y participación social.
  • La formación y desarrollo de potencialidades del hombre bajo el criterio de integridad y equilibrio de dimensiones intelectual, físico, social y espiritual.
  • Desarrollo humano de nuestros educados orientados a ser autores de su realización y agentes de cambio.
  • La búsqueda del perfeccionamiento, es el espíritu de nuestro destino y el bien moral, el nuestro rector.
  • La construcción de una sociedad solidaria, democrática, humanista y saludable.

Contribuyen la plataforma y herramienta fundamental de proyección de nuestra institución. Para nosotros, la actualización y desarrollo de los planes de estudio deberá darse de forma paralela a los requerimientos expresados por lo diferentes actores de la sociedad, como son los empleadores, las agrupaciones gremiales, estudiantes, docentes y centros de investigación.

Entre los criterios fundamentales para el desarrollo de nuestros planes de estudio cabe destacar los siguientes:

  • Licenciatura

El desarrollo de conocimientos, actitudes, aptitudes, habilidades y métodos de trabajo para el ejercicio de una profesión.

  • Especialidades, maestrías y doctorados

Profundizar en conocimientos en un campo específico para poder enfrentar con éxito la resolución de problemáticas específicas, así como la formación de profesionales capacitados para la docencia e investigación en sus áreas expertas.